ENTSO-E y el 28A: un informe técnico, multicausal y abierto a interpretación

Hola amigos, tras varios días peleándome con el informe oficial del apagón del 28A, mi impresión es que aporta mucho valor técnico, pero aún deja margen para interpretaciones distintas.
PARTE 1: ANALISIS
Del propio informe final de ENTSO-E extraigo que está más orientado a identificar causas y recomendaciones que a fijar responsabilidades concretas, y tampoco va de reducirlo todo a ‘poco control de tensión’ o ‘demasiada generación renovable’.
Es un documento amplio, serio y detallado, aunque su enfoque multicausal favorece una lectura abierta, en la que distintos actores pueden apoyarse en partes distintas del texto para interpretarlo a su manera.
De hecho, el panel final concluye que el apagón resultó de una combinación de muchos factores interactuando: oscilaciones, fallos en el control de tensión y de la energía reactiva, diferencias en las prácticas de regulación, reducciones rápidas de potencia y desconexiones de generación que acabaron en sobretensiones y nuevas desconexiones en cascada. El problema, a mi juicio, es que no siempre jerarquiza con claridad qué factores pesaron más y cuáles quedaron en segundo plano.
Y eso tiene consecuencias. Cuando un informe tan extenso no deja bien ordenado qué pesó más, qué fue causa principal, qué fue factor agravante y qué fue contexto, el debate deja de centrarse solo en entender lo ocurrido y pasa también a centrarse en qué parte del informe conviene más citar.
Eso puede hacer que parte del foco se desplace desde decisiones operativas concretas hacia deficiencias más amplias del sistema eléctrico, carencias en la implantación técnica de las renovables y retrasos normativos o regulatorios. Y ojo, que esos fallos estructurales pueden existir. No digo que no existan. Lo que digo es que esta forma de construir la explicación también puede tener el efecto de repartir la responsabilidad entre muchos y reducir la presión directa sobre quien operaba el sistema en ese momento.
Y, para acabarla de liar, a pocos días de cumplirse un año del incidente del 28 de abril de 2025, plazo que en el régimen común suele vincularse al artículo 1968.2 del Código Civil para las acciones de responsabilidad extracontractual, la CNMC traslada a los medios su intención de abrir expediente sancionador a REE y a otras eléctricas. Está en su competencia, sí, pero cuesta no ver también una batalla por el relato.
A partir de ahí, entraremos en un terreno donde se mezclarán los hechos con las interpretaciones. Habrá quien insista en la lectura multifactorial y excepcional del evento, y habrá quien considere que algunas señales previas no se valoraron con la importancia necesaria. El problema es que, en un escenario así, cada parte corre el riesgo de quedarse solo con la lectura que más le favorece.
O, como diría mi abuelo, "cada uno arrima el ascua a su sardina.”
PARTE 2: SOLUTIONS
Como la parte técnica sigue siendo en varios puntos confusa o interpretable, yo me he centrado en las recomendaciones para corregir las debilidades del sistema. Para mí, ahí está lo más útil del informe: identificar qué falló y proponer medidas técnicas. Por eso, a continuación os dejo un resumen práctico de esas recomendaciones, pensadas para reforzar un sistema que avanzó más deprisa que su adaptación técnica, operativa y regulatoria.
A continuación te resumo las principales soluciones a las debilidades del sistema que según mi interpretación son un resumen de las recomendaciones contenidas en el informe.
Primero: medir mejor.
Hace falta más información de tensión y comportamiento de la red, también aguas abajo de la red de transporte, porque el propio informe reconoce que había menos visibilidad sobre parte de la generación conectada en distribución y pide reforzar control y monitorización de tensión.
Segundo: comprobar la respuesta real de las instalaciones.
El comité concluye que, con tensiones ya elevadas, varios grupos térmicos absorbían menos energía reactiva de la esperada y en algunos casos llegaron a generar reactiva, empeorando la sobretensión. Eso obliga a verificar comportamiento real, no solo capacidad declarada.
Tercero: extender el control dinámico de tensión a más instalaciones.
El 28A se operó con 10 grupos térmicos programados para esa función, pero el propio informe plantea abrir esta capacidad a más tecnologías. De hecho, estima que en el sistema peninsular ya hay unos 19 GW fotovoltaicos y 5 GW eólicos con capacidad de regular tensión.
Cuarto: incorporar más equipos capaces de regular de forma continua y repartidos por el territorio.
El informe recuerda que las reactancias siguen siendo una herramienta principal, pero su actuación es por conexión o desconexión básicamente manual y poco coordinada. Por eso propone añadir compensadores síncronos distribuidos combinados con mas reactancias y otras soluciones de regulación continua como SVC y STATCOM... y, eso sí, mas sistemas de coordinación entre ellos.
Quinto: reforzar el amortiguamiento de oscilaciones.
El comité plantea sistemas de estabilización bien ajustados en generación síncrona y soluciones equivalentes en instalaciones con electrónica de potencia, además de monitorización en tiempo real del comportamiento oscilatorio.
Sexto: mejorar telemando, telecomunicaciones y resiliencia de instalaciones.
El informe identifica problemas de operación remota en subestaciones durante la reposición y propone medidas específicas en telemando, comunicaciones y resiliencia para transporte y distribución.
Dicho de forma técnica: el 28A exige
- más medida,
- más verificación de respuesta,
- más control dinámico de tensión,
- más equipos de regulación continua,
- mejor amortiguamiento de oscilaciones
- y mejor capacidad de operación remota.
No es una única medida. Es una corrección coordinada del sistema.
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Nota del autor:
Hay un tema en el que no he querido entrar demasiado, y es el de las inversiones. Ahí veo una discrepancia de enfoque que no es menor. Mientras el informe apunta a reforzar medios e inversiones para corregir debilidades del sistema, la CNMC sostiene que el día del apagón ya existían instrumentos regulatorios suficientes para evitar lo ocurrido y que no había un vacío normativo. Además, la cuestión no es sencilla: la CNMC fija la metodología retributiva e informa sobre los planes de inversión, pero transportista y distribuidoras son quienes plantean buena parte de esas necesidades y vienen cuestionando que el marco retributivo sea suficiente. Y, sinceramente, en esta pelea de gatos prefiero no meterme.
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