Aerotermia en viviendas existentes: cuando la teoría choca con la realidad.

Hola amigos, hoy os traigo un tema interesante para debatir, que por desgracia se mezcla o se confunde muy a menudo:
Eficiencia y sostenibilidad --> SÍ
Aerotermia --> NO
La ecuación es sencilla: los gobernantes quieren eliminar los combustibles de la calefacción para 2050 y, por eso, venden humo; en este caso, la aerotermia.
Y, a ver, no es que la aerotermia doméstica que nos venden sea mala. Simplemente, ni yo ni mucha gente vemos que sea la solución práctica ahora. Tal vez en viviendas de nueva construcción pueda llegar a serlo, pero si lo que quieres es mejorar la eficiencia energética de tu casa, mi recomendación no va por ahí. Gástate el dinero en otras mejoras más importantes y más eficientes.
Optimizar antes de electrificar: la parte que nadie quiere escuchar
Ser eficiente significa reducir el consumo y las pérdidas energéticas: mejor aislamiento térmico, carpinterías de calidad, control solar o evitar fugas de calor.
Ser sostenible, en cambio, implica mantener esas mejoras a largo plazo sin generar impactos ambientales o costes excesivos.
Un ejemplo claro es la aerotermia. En viviendas de nueva construcción puede ser una gran solución, porque el diseño, el aislamiento y los espacios están pensados para ello. Pero en casas existentes, la realidad es distinta: la instalación suele ser cara, requiere reformas profundas y espacio disponible para los equipos, algo que la mayoría de las viviendas actuales no tiene.
Por eso, antes de lanzarse a cambiar todo el sistema por una “tecnología de moda”, conviene analizar bien la viabilidad técnica y económica. A veces lo más sensato —y sostenible de verdad— no es sustituirlo todo, sino optimizar lo que ya existe, mejorando la eficiencia paso a paso sin perder el equilibrio entre coste, confort y sentido común.
Yo lo veo claro:
Si hoy tu prioridad es reducir el gasto sin meterte en una obra importante, yo no haría una reforma integral. Me centraría en renovar los equipos de aire acondicionado frío/calor por sistemas inverter o bombas de calor más eficientes y, como mucho, en optimizar el control y la emisión de la calefacción actual, reservando esta para el agua caliente y como apoyo en invierno. Eso sí, si la caldera de gas es muy antigua, sí valoraría sustituirla por una de condensación más moderna.
Si, en cambio, tu prioridad es tener una vivienda totalmente electrificada, sin gas y con confort real en invierno y en verano durante muchos años, entonces sí tiene sentido estudiar una reforma integral con aerotermia. Pero venderla como una solución válida para cualquier vivienda sería exagerar. No lo es. Hay límites claros: el espacio disponible, el tipo de instalación existente, el nivel de aislamiento y los condicionantes climáticos, especialmente en zonas frías o de montaña (donde la aerotermia no es tan eficiente). Y si alguien la plantea como una inversión de retorno rápido, yo desconfiaría. La veo más como una mejora global de la vivienda que como una operación de amortización inmediata. Su rentabilidad real depende mucho de las ayudas, del uso efectivo de la instalación y, sobre todo, del alcance de la obra interior que haya que hacer.
Mi recomendación sería esta:
Primero, resolver lo básico: goteras, moho, humedades y cualquier patología constructiva que afecte al confort o a la eficiencia.
Segundo, reducir pérdidas térmicas, sobre todo mejorando carpinterías y más adelante aislamiento en la envolvente.
En paralelo, y según presupuesto, instalar equipos de aire acondicionado verano/invierno con bomba de calor en las estancias principales para cubrir invierno y verano, complementándolos como soporte para agua caliente y calefacción con la caldera de gas existente, especialmente en zonas frías.
Cuando toque renovar electrodomésticos, sustituirlos por equipos nuevos de alta eficiencia, preferiblemente clase A o B.
Y dejar la reforma más integral para el final, cuando realmente compense abordarla con una visión de conjunto.
En obra nueva, en cambio, yo sí se podría plantear todo desde el principio, porque ahí es donde estas soluciones encajan mucho mejor técnica y económicamente, y sin olvidar sobre todo en zonas frías plantéarte otras calefacciones como soporte como biomasa o biogás (si descartas usar combustibles fósiles).
Saludos y buena suerte.
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