Cómo usar energía limpia en la construcción de un proyecto sin perder viabilidad

Una obra 100% limpia todavía es difícil, pero sí es posible reducir emisiones y consumo energético con planificación, equipos eficientes y soluciones renovables bien aplicadas.

A continuación te explico como aplicamos la "energía limpia" en una obra de construcción con soluciones realistas: fotovoltaica temporal, maquinaria eficiente, baterías y planificación energética.

Uso de energía limpia en la construcción de un proyecto: retos y soluciones

Hola amigos,

hablar de energía limpia en una obra está muy bien, pero conviene bajar la idea al terreno. Y nunca mejor dicho.

Una obra de construcción, sobre todo si es grande, consume mucha energía. Generadores diésel, maquinaria pesada, transporte de materiales, iluminación provisional, casetas de obra, herramientas eléctricas, bombeos, grúas, compactadoras… Todo eso no funciona solo con buenas intenciones.

Por eso, una energia más limpia en una obra no se consigue poniendo cuatro placas solares y diciendo que ya somos sostenibles. Se consigue

  • planificando bien,
  • midiendo consumos,
  • reduciendo desplazamientos,
  • usando equipos más eficientes
  • y aplicando soluciones realistas.

Por eso la pregunta que nos debéis haceros es: ¿cómo podemos reducir el impacto ambiental sin cargarnos la viabilidad técnica, económica y operativa del proyecto?

¿Es posible una obra 100% limpia?

A corto plazo, en la mayoría de obras importantes, no. Así de claro.

Eliminar por completo el diésel sigue siendo muy complicado, especialmente por la maquinaria pesada. Excavadoras, camiones, grúas móviles, compactadoras o equipos auxiliares todavía dependen en gran parte de combustibles fósiles.

A medio plazo, la electrificación de vehículos, la mejora de las baterías y la aparición de maquinaria híbrida o eléctrica permitirán reducir bastante ese consumo. Pero eso exige infraestructura de carga, planificación y disponibilidad real de equipos.

A largo plazo, con más presión normativa, más innovación tecnológica y mejores soluciones de almacenamiento, será más viable hablar de obras casi limpias o de muy bajas emisiones.

Pero hoy la clave está en ser prácticos. No se trata de vender humo verde. Se trata de reducir consumos, emisiones y residuos sin comprometer la ejecución de la obra.

1. Fuentes de energía limpia aplicables en la construcción

Generadores solares y sistemas fotovoltaicos temporales

Uno de los consumos más fáciles de atacar es el de las casetas de obra, oficinas provisionales, iluminación, pequeños equipos eléctricos y estaciones de carga de herramientas.

Aquí sí tienen sentido los kits solares portátiles, las pequeñas instalaciones fotovoltaicas temporales y las baterías de apoyo.

Se pueden utilizar para alimentar iluminación interior, ordenadores, cargadores, equipos de medición, cámaras, sistemas de comunicación o herramientas de baja potencia.

También pueden sustituirse algunas torres de iluminación diésel por torres solares con batería, especialmente en zonas donde haya buena radiación solar y necesidades moderadas de iluminación nocturna.

Ahora bien, hay que decirlo claro: estos sistemas no sirven para alimentar maquinaria pesada. Tampoco funcionan igual en invierno, con mal tiempo o en obras con consumos intensivos. Por eso necesitan cálculo previo, baterías adecuadas y, muchas veces, respaldo convencional.

Vehículos y maquinaria eléctrica o híbrida

El transporte interno y la maquinaria de obra son una de las grandes fuentes de emisiones.

Cuando sea posible, se pueden incorporar carretillas elevadoras eléctricas, pequeños vehículos eléctricos para desplazamientos internos, furgonetas híbridas o eléctricas y grúas eléctricas o híbridas en determinadas aplicaciones.

Esto tiene sentido especialmente en obras con recorridos internos repetitivos, bases de operación fijas o zonas donde se pueda instalar carga eléctrica de forma segura.

Pero no conviene engañarse. La maquinaria pesada eléctrica todavía tiene limitaciones de autonomía, disponibilidad, coste y capacidad de carga. En zonas rurales o aisladas, además, puede faltar potencia eléctrica suficiente para recargar equipos de forma continua.

Por eso la electrificación debe aplicarse donde aporte valor real, no como gesto publicitario.

Optimización del consumo de energía

La energía más limpia es muchas veces la que no se consume.

Antes de pensar en sustituir todos los equipos, conviene revisar cómo se está trabajando. Hay obras donde se pierde mucha energía por mala planificación, equipos encendidos sin uso, desplazamientos innecesarios, esperas, mala coordinación de suministros o exceso de maquinaria en obra.

Algunas medidas concretas son usar maquinaria más eficiente y de menores emisiones, apagar equipos en periodos de inactividad, planificar mejor los movimientos internos, reducir transportes innecesarios y utilizar materiales prefabricados cuando sea viable.

La prefabricación puede reducir horas de maquinaria en obra, acortar plazos, mejorar la calidad y disminuir residuos. No siempre será la mejor opción, pero merece estudiarse.

También es importante incluir una gestión energética básica en obra: qué consume, cuándo consume, cuánto cuesta y qué impacto tiene. Sin medir, lo demás son opiniones.

2. ¿Cómo implementarlo en un caso real?

En un caso de construcción de una planta solar fotovoltaica de 4,9 MW en una zona rural, planteamos la obra desde un criterio claro: no vender una obra “100% limpia”, sino reducir consumos, emisiones e impactos allí donde era técnicamente viable y operativamente razonable.

En las casetas de obra incorporamos apoyo solar temporal con baterías para cubrir parte de los consumos auxiliares: iluminación, ordenadores, comunicaciones, pequeños equipos y carga de herramientas. No eliminamos por completo el uso de generadores, pero sí reducimos su dependencia en determinados periodos.

Para vigilancia, accesos y trabajos puntuales, utilizamos soluciones de iluminación solar con batería en aquellas zonas donde la autonomía y el nivel de servicio eran suficientes, manteniendo sistemas convencionales como respaldo cuando la seguridad o la continuidad del trabajo lo exigían.

En los desplazamientos internos, priorizamos vehículos eléctricos o híbridos para supervisión técnica y movimientos ligeros cuando la logística de carga y la autonomía lo permitían.

En maquinaria, seleccionamos equipos eficientes, bien mantenidos y ajustados al trabajo real. Evitamos, en la medida de lo posible, maquinaria sobredimensionada y tiempos muertos provocados por falta de coordinación.

En el transporte de materiales, mejoramos la planificación de entregas, redujimos viajes innecesarios, ordenamos zonas de acopio y valoramos elementos prefabricados cuando aportaban ventajas claras en plazo, calidad y reducción de trabajos en campo.

Y, finalmente, tratamos la gestión de residuos como una parte más del proyecto: separación en origen, zonas de acopio, presupuesto específico, gestor autorizado y trazabilidad documental.

3. Mi interpretación

Usar energía limpia en construcción es posible, pero no conviene venderlo como si fuera fácil.

Una obra 100% limpia, hoy, sigue siendo complicada en proyectos grandes. La maquinaria pesada, el transporte, la autonomía de baterías y la falta de infraestructura limitan mucho el margen de actuación.

Pero eso no significa quedarse quietos.

Se puede avanzar con soluciones realistas:

  • fotovoltaica temporal, baterías, torres solares,
  • vehículos eléctricos donde tenga sentido,
  • maquinaria eficiente,
  • prefabricación,
  • mejor planificación
  • y control del consumo energético.

La sostenibilidad en obra no debe ser un cartel bonito en la entrada.

Debe formar parte del diseño, del presupuesto, de la planificación y del control de ejecución.

Y aunque mi abuelo diria: “No se puede hacer una tortilla sin romper algunos huevos”.

La cuestión es romper los justos, aprovechar bien la tortilla y no dejar la cocina hecha un desastre.

Toni Carmona

Ingeniero Técnico Industrial con amplia experiencia como Responsable/Experto en Distribución Eléctrica. Especializado en gestión técnica, planificación de redes y Smart Grids. Interesado en divulgación técnica y en combinar conocimiento técnico y soft skills.

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