Subasta Cogeneración 2026: qué es, qué pide y quién tiene más opciones

Hola amigos,
Con el Real Decreto 530/2026 y la Orden TED/672/2026. La cogeneración vuelve al tablero regulatorio español, pero no vuelve como cheque en blanco, sino como una subasta competitiva para:
- renovar parte del parque existente,
- impulsar nuevas instalaciones eficientes
- y seleccionar proyectos con sentido técnico, económico y ambiental.
1. Qué es la Subasta Cogeneración 2026
Marco general
El Real Decreto 530/2026 establece el marco de las convocatorias para otorgar régimen retributivo específico a instalaciones de cogeneración de alta eficiencia. El objetivo total es impulsar 1.200 MW vinculados al PNIEC 2023-2030, especialmente para renovar parque existente, sustituir instalaciones más contaminantes y promover nuevas plantas más eficientes.
No es una ayuda genérica a cualquier cogeneración. Es un mecanismo limitado a instalaciones del subgrupo a.1.1, básicamente cogeneración con gas natural, y a cogeneraciones de biomasa de los grupos b.6 y b.8. También pueden entrar modificaciones de instalaciones existentes si cumplen las condiciones técnicas y regulatorias previstas.
Desarrollo por orden ministerial
El decreto marca el marco, pero la letra pequeña está en la Orden TED/672/2026. Esta orden regula el procedimiento de subasta, la casación, las ofertas, los parámetros retributivos y el calendario. El producto subastado es potencia con derecho a régimen retributivo específico, y la variable de oferta es el porcentaje de reducción sobre la inversión estándar reconocida.
La Orden fija dos convocatorias indicativas: 600 MW en 2026 y 600 MW en 2027. Si en una subasta no se adjudica toda la potencia, el volumen sobrante puede acumularse a la siguiente convocatoria.
Cambio de fondo
El cambio principal es que la cogeneración deja de analizarse solo como una tecnología histórica de apoyo industrial y pasa a competir por nueva retribución bajo condiciones más exigentes.
- El sistema no pregunta solo si una planta existe, sino si merece renovar su derecho retributivo.
- Dicho de forma simple: el decreto abre la puerta, pero la subasta decide quién pasa.
- Y pasarán los proyectos que combinen eficiencia real, menor coste regulado, inversión justificable y encaje ambiental.
2. Qué pide la nueva regulación
Primer filtro: eficiencia
El primer filtro es técnico. La regulación habla de cogeneración de alta eficiencia, no de cualquier planta que produzca electricidad y calor.
- La instalación debe demostrar que aprovecha calor útil y que mejora frente a producir electricidad y calor por separado.
- Entra aquí la modernización de cogeneraciones existentes a gas natural,
- la transformación de algunas instalaciones antiguas hacia gas natural eficiente
- y la cogeneración con biomasa.
- El secreto no está solo en cambiar equipos, sino en que su aplicación industrial tenga una demanda térmica real, estable y aprovechable:
- Si no hay calor útil suficiente, la cogeneración pierde sentido técnico.
- Y si la inversión no supone una mejora clara, pierde sentido regulatorio.
Segundo filtro: competencia en subasta
El segundo filtro es económico. El régimen retributivo específico no se concede automáticamente: se compite en una subasta.
Cada participante oferta una reducción sobre el valor estándar de inversión inicial de su instalación tipo.
Cuanto mayor sea la reducción aceptada, más competitiva será la oferta.
Además, la Orden exige tensión competitiva: el volumen ofertado deberá superar al menos en un 20 % el cupo subastado, y una misma empresa o grupo no podrá superar el 50 % del volumen total de producto de cada convocatoria. También se exigen garantías de 20 euros/kW para participar.
Este filtro evita que el sistema pague más inversión de la necesaria.
Tercer filtro: encaje ambiental
El tercer filtro es ambiental. Las plantas fósiles deben terminar su periodo de devengo antes del 31 de diciembre de 2045. Además, las instalaciones a gas natural deberán disponer de equipos preparados para usar gas natural con al menos un 10 % de hidrógeno renovable en volumen.
En biomasa, el filtro es distinto: los combustibles deberán cumplir criterios de sostenibilidad y reducción de emisiones. Por tanto, la biomasa no entra automáticamente por ser “renovable”; tendrá que demostrar origen, trazabilidad y cumplimiento ambiental.
La idea de fondo es clara: la cogeneración puede seguir teniendo papel industrial, pero debe alinearse con eficiencia energética y descarbonización si quiere ir a la subasta.
3. Quién tiene más opciones
Parque actual y volumen disponible
El cupo de 1.200 MW parece relevante, pero no cubre todo el parque potencialmente interesado.
Según COGEN España, con datos de CNMC y REE, en noviembre de 2025 había 5.263 MW registrados y 3.295 MW operativos. La potencia no operativa alcanzaba 1.968 MW, un 37,4 % de la potencia registrada.
Eso significa que hay más parque con necesidad de renovar, adaptar o decidir continuidad que volumen disponible en la subasta.
Por tanto, no estamos ante una solución global para toda la cogeneración española, sino ante una criba competitiva.
La pregunta no será “quién quiere entrar”, sino quién puede justificar mejor su proyecto.
Instalaciones mejor posicionadas
Por eso las instalaciones mejor posicionadas serán probablemente las cogeneraciones a gas natural ya existentes, con industria asociada, muchas horas de funcionamiento, demanda térmica estable y necesidad real de modernización. Estas plantas parten con ventaja porque ya tienen conexión, proceso industrial, experiencia operativa y consumo de calor útil.
También pueden tener opciones las transformaciones de instalaciones antiguas hacia gas natural eficiente, siempre que la inversión no sea excesiva y el proceso industrial siga necesitando calor.
La biomasa tendrá recorrido, pero más condicionado. Dependerá del coste de inversión, disponibilidad de combustible sostenible, logística local, trazabilidad y estabilidad del suministro. No basta con tener biomasa: hay que tener biomasa útil, cercana, sostenible y económicamente defendible.
Análisis técnico-económico
La economía favorece más a las modificaciones que a las plantas nuevas. En gas natural, algunas instalaciones tipo nuevas tienen valores estándar de inversión de 2.005 €/kW, mientras que determinadas modificaciones bajan a 1.403 €/kW o incluso 1.070 €/kW, según tamaño y tipología.
En biomasa, la inversión es más elevada: una instalación tipo nueva llega a 4.914 €/kW, y una modificación se sitúa en 3.440 €/kW. A cambio, la vida útil regulatoria de biomasa es de 20 años, frente a 12 años para cogeneración a gas natural.
Por eso, la ventaja estará en proyectos con calor útil real, inversión contenida, muchas horas de operación y bajo coste regulado por MW.

Conclusiones:
La Subasta Cogeneración 2026 no rescata todo el parque ni garantiza continuidad a cualquier instalación. Selecciona.
- Selecciona proyectos eficientes, competitivos y ambientalmente defendibles.
- Las plantas industriales existentes con demanda térmica estable parecen las favoritas.
- Las nuevas instalaciones desde cero lo tendrán más difícil si no justifican muy bien consumo térmico, inversión, operación y retorno.
porque una cosa es tener una máquina que produce electricidad y calor, y otra muy distinta es que esa máquina siga teniendo sentido económico dentro del sistema actual.
La cogeneración vuelve, sí. Pero vuelve con examen.
Referencias:
Informe elaborado con apoyo de datos obtenidos mediante herramientas de inteligencia artificial y técnicas de prompt engineering.
Estos datos no han sido verificados de forma independiente, por lo que no deben interpretarse como información concluyente. Se han utilizado únicamente como indicadores orientativos para identificar patrones, tendencias y posibles líneas de análisis que han servido de base para extraer las conclusiones del estudio.
Deja una respuesta

También te puede interesar...