Misterio resuelto: Tu y Yo fuimos responsables del apagón

La Verdad Inesperada del Gran Apagón: “todos somos responsables”
Hace un mes, el apagón sacudió al país. Aunque las autoridades mantienen silencio, alegando que la investigación sigue en curso, yo, con más de veinte años de experiencia como ingeniero especializado en redes de distribución y calidad de suministro, he realizado mi propio análisis - entre café y café, claro-.
Aplicando las mejores practicas aprendidas de la ISO 9001 y otras herramientas de mejora continua, he llegado a una conclusión inesperada: yo fui el responsable del apagón… aunque no estuve solo. Tú, él, ella, y todos nosotros somos responsables.
Permíteme explicarlo,
El Relato de los Hechos: Una Historia de Decisiones Colectivas
Como se decía en una serie de televisión sobre periodistas, lo importante no son solo los hechos, sino cómo se cuentan. Así que, empecemos por el principio.
Todo comenzó hace algunos años con una joven llamada Greta, cuya protesta frente a su escuela cada viernes resonó globalmente, inspirando movimientos climáticos y discursos en las Naciones Unidas. En España, esta ola de conciencia coincidió con un cambio político significativo: la moción de censura que llevó a un gobierno progresista comprometido con las energías renovables. Se eliminaron impuestos al sol y se priorizó la descarbonización y la transición energética.
Sin embargo, los precios del gas y la gasolina se dispararon, elevando los costos energéticos. Ante esta crisis, la solución parecía clara: acelerar las renovables. Según palabras de la vicepresidenta del Gobierno, estas fuentes de energía han supuesto un ahorro millonario para los ciudadanos. Las energías solar y eólica son económicas y limpias, pero su dependencia del clima limita su fiabilidad. Por ello, necesitan el respaldo de fuentes fósiles o nucleares para asegurar un suministro eléctrico constante y estable.
Cuando el viento y el sol abundan, las energías fósiles, que son más caras, se relegan, ya que la generación renovable cubre gran parte de la demanda, apoyada básicamente en unas pocas nucleares para darles estabilidad (las nucleares son centrales muy complejas de encender o apagar por lo que siempre suelen estar activas). Esto reduce costos, emisiones y la dependencia de combustibles contaminantes, mejorando la sostenibilidad del sistema.
¿Qué Pasó Realmente? La Fragilidad del Sistema
Durante los días previos al apagón, las condiciones fueron ideales para las renovables, desplazando a otras plantas de energía menos competitivas en términos de precio. Muchas de estas centrales entraron en "paro técnico", reduciendo drásticamente la capacidad de respuesta de la red. Esto genera un riesgo considerable, ya que reactivar estas plantas requiere tiempo y recursos, afectando la estabilidad y seguridad del suministro eléctrico.
Además, cuando ocurre un incidente en el sistema —una avería en una línea, una sobretensión o un desplome súbito de generación renovable— la falta de plantas fósiles operativas dificulta una respuesta ágil, y lo que debía quedarse localizado acaba propagándose por todo el territorio. Normalmente estos cortes se limitan a una zona; ¿qué pasó esta vez para que se convirtiera en un apagón nacional? Fue un efecto dominó: la alta dependencia de renovables sin un respaldo síncrono suficiente, fallos en los protocolos de red, la desconexión prematura de varios grupos convencionales y la propia interconexión con Francia acabaron disparando la inestabilidad hasta colapsar el sistema eléctrico de España.
No se trató de una conspiración ni de falta de inversión; fue el resultado de las leyes del mercado y nuestras propias decisiones como sociedad. Como diría mi abuelo: "La pela es la pela". De alguna forma, todos contribuimos a este resultado al apostar por energías más económicas y sostenibles... pero solo en el corto plazo.
No hicimos los deberes: construimos la casa empezando por el tejado, sin los cimientos sólidos que la sostuvieran. La gran pregunta es: ¿quién tiene la responsabilidad? Solo queríamos un techo donde cobijarnos, sí... pero ¿quién debía haberse asegurado de que esos cimientos fueran firmes?
Nos construyeron una casa de paja que, cuando llegó el lobo, sopló y sopló... ¡y la casa voló!
Reflexiones Finales
Dejando a un lado las responsabilidades sobre lo ocurrido, es posible que te preguntes por las causas técnicas del apagón. Por mi parte, os prometo que en un próximo análisis abordaré de forma bastante genérica la parte técnica (ya que no tenemos hoy por hoy todos los datos) y lo que podemos aprender de estos eventos. Porque, como siempre, en los errores está la clave del aprendizaje.
Como adelanto, diré que, según lo publicado, todo apunta a que los protocolos existentes no estaban preparados para un escenario de predominio de renovables y que, a pesar de haberse identificado como inadecuados, la CNMC o la autoridad que corresponda todavía no ha publicado nuevos protocolos. Dicho esto, tal vez, en última instancia, la responsabilidad recaería en quien no consideró importante la actualización dichos protocolos, y no solo en nosotros.
Pero esa es otra historia.
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