Supera la tiranía en el trabajo: Técnicas para lidiar con jefes autoritarios

o Cómo sobrevivir a un jefe agresivo sin perder la dignidad
Si te toca un jefe tirano o un ejecutivo agresivo, lo último que quieres es acabar igual que él. La clave está en saber jugar bien tus cartas sin perder ni la dignidad ni la paciencia.
Yo me he cruzado con unos cuantos, y vaya tela… Me sacaban de quicio hasta el punto de que luego la pagaba con mis compañeros o con la gente que supervisaba. Incluso tuve un jefe que, para no enfrentarse él, me mandaba a mí a despachar con el tirano de turno, así se ahorraba el mal rato. Un auténtico drama que te hace plantearte si seguir o salir corriendo.
Es cierto que los tiempos van cambiando y la cultura de los jefes también, pero si te toca uno de estos dinosaurios, aquí van unas tácticas para lidiar con ellos sin ensuciarte las manos:
1. No te lo tomes a pecho
El tipo no te odia personalmente, es así con todo el mundo. No le des el gusto de afectarte, porque si nota que te alteras, te va a exprimir más.
2. Mantén la calma
No le des el placer de verte cabreado. Un jefe tirano busca que saltes para luego rematarte. Si tú sigues tranquilo, se queda sin gasolina.
3. Haz tu trabajo mejor que nunca
Si tu trabajo es sólido, tiene menos margen para echarte mierda. Deja todo documentado, que luego no diga que no avisaste o que no hiciste lo que tenías que hacer.
4. No entres al trapo
Si grita, que grite. Si va con amenazas, que amenace. No caigas en su juego. Preguntas como "¿Me puedes aclarar qué esperas de mí?" o "Vamos a centrarnos en los hechos, ¿te parece?" lo pueden descolocar.
5. Ponle límites sin montar un circo
No hace falta enfrentarse, pero sí dejar claro que no eres un saco de boxeo. Un simple "Si te parece, lo hablamos con más calma en otro momento" puede cortar una bronca en seco.
6. Cúbrete las espaldas
Guarda correos, mensajes, todo lo que puedas. Si un día te quiere colgar un muerto, que no tenga por dónde pillarte.
7. No alimentes su ego
A los tiranos les gusta el drama. Si pasas de darles carnaza, pierden interés. Responde con la mínima energía posible y sigue a lo tuyo.
8. Rodéate de aliados
Si es un capullo contigo, seguro que con otros también. Hablar con compañeros te ayuda a entender que no eres tú, es él. Y, de paso, pueden salir estrategias para capear el temporal juntos.
9. Ten un plan B
Si la cosa se pone fea de verdad, valora opciones. No te quedes en un sitio donde cada día es una batalla.
10. Tira de humor
A veces, el humor es el mejor escudo. Una broma en el momento justo puede descolocar a cualquiera sin necesidad de entrar en bronca.
En resumen: cabeza fría, buen trabajo y ni una gota de tu energía para alimentar su tiranía. ¿Te ha tocado uno de estos personajes? ¿Cómo lo llevas?

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