Gestión de Contratas: Estrategias para Optimizar Recursos y Ajustar la Carga de Trabajo

Contrata abriendo una zanja

Te cuento cómo afronté un reto interesante al llegar al departamento de Planificación Técnica. Una de mis primeras tareas fue prever la necesidad de personal externo y de contratas para llevar a cabo los proyectos para el próximo año y los dos siguientes. Esto no es tan sencillo como suena no solo se trata de estimar cuántas manos adicionales necesitaremos, sino de ajustarnos a lo que realmente pueden ofrecer las contratas una vez que conocemos su capacidad. Te explico cómo lo hice.

Primero, empecé con un análisis detallado de la carga de trabajo que cada proyecto iba a generar.

Para eso, desglosé los proyectos previstos y los dividí en etapas clave, como construcción, montaje e inspección, y estimé el personal necesario para cada una. Aquí fue fundamental basarme en datos de productividad de proyectos anteriores, porque, aunque los tiempos pueden variar de un proyecto a otro, contar con ratios de referencia siempre ayuda a anticipar los recursos con una precisión bastante buena.

Con las necesidades de personal externo en mano, pasé a la siguiente etapa: verificar la capacidad de las contratas disponibles.

Hablé directamente con nuestros proveedores para ver cuánta gente podían ofrecernos y en qué periodos. Aquí se trataba de saber, por ejemplo, cuántos electricistas o técnicos especializados tendrían disponibles, cuántas horas de trabajo podían comprometerse a cubrir y en qué zonas o tipos de obra. Esta fase es clave, porque te permite contrastar las necesidades de los proyectos con la realidad de la oferta de mano de obra. Y a partir de ahí, si veíamos que alguna contrata estaba muy justa de personal para cubrir una fase crítica, tocaba buscar alternativas o replantear algunos proyectos.

Luego venía el ajuste real. Con la capacidad de cada contrata sobre la mesa, el siguiente paso fue reordenar o ajustar los proyectos en el calendario.

Aquí la estrategia fue clara: dar prioridad a los proyectos que podíamos cubrir con el personal disponible y dejar otros en la reserva para cuando hubiese más recursos. En algunos casos, los proyectos menos urgentes tuvieron que esperar o movimos etapas de proyectos para no sobrecargar a las contratas ni al equipo interno.

Finalmente, desarrollé un plan de contingencia y seguimiento

Las cosas no siempre salen como uno espera, y en ocasiones hay retrasos o cambios de última hora, así que definí una red de contratos marco con varias contratas para poder contar con refuerzos si hacía falta. Esto me permite tener más flexibilidad y capacidad de respuesta en esos momentos críticos donde el trabajo se nos viene encima o cuando surgen imprevistos.

Con esta planificación y estos ajustes, conseguimos anticiparnos a las necesidades, optimizando el uso del personal externo sin desbordar el calendario ni el presupuesto.

Toni Carmona

Ingeniero Técnico Industrial con amplia experiencia como Responsable/Experto en Distribución Eléctrica. Especializado en gestión técnica, planificación de redes y Smart Grids. Interesado en divulgación técnica y en combinar conocimiento técnico y soft skills.

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