Lecciones de un apagón: construyendo resiliencia a través de la mejora continua

¡Hola amigos!
El proceso de mejora continua, ese viejo amigo de todo ingeniero con ganas de hacer las cosas mejor sin montar una revolución cada lunes, suele contemplar varias fases que se repiten en bucle, como una lavadora bien programada. Aquí te lo explico de una forma sencilla para que todo el mundo lo entienda:

🌀 1. Identificación de la necesidad de mejora

Es ese momento en el que dices: “Esto no puede seguir así”.
Pueden ser quejas de clientes, fallos recurrentes, tiempos muertos, costes elevados, o simplemente una intuición de que se puede hacer mejor. Aquí se define qué queremos mejorar y por qué.

🔎 2. Análisis de la situación actual

“Vamos a ver de verdad qué está pasando”.
Aquí se recogen datos, se observa el proceso como un detective y se analizan causas. Herramientas como los 5 porqués, diagrama de Ishikawa o VSM (mapa de flujo de valor) ayudan mucho.

🎯 3. Definición de objetivos

“¿Qué queremos lograr?”
Los objetivos deben ser claros, medibles y realistas. Por ejemplo: reducir los tiempos de respuesta en un 20% en tres meses o disminuir los rechazos por defecto en un 50%.

🛠️ 4. Diseño e implementación de la mejora

“Pongámonos manos a la obra”.
Aquí se plantean las soluciones, se testean si hace falta (pilotos o pruebas) y se implementan. A veces implica formar al personal, cambiar métodos de trabajo, o incluso rediseñar parte del proceso.

📏 5. Medición y verificación

“¿Ha funcionado lo que hemos hecho?”
Se compara el antes y el después usando los indicadores definidos. Si la cosa va bien, seguimos. Si no, se vuelve atrás, se revisa y se ajusta.

🔁 6. Estandarización y documentación

“Esto funciona. Ahora que nadie lo toque sin preguntar”.
Se actualizan manuales, instrucciones y procedimientos. Es la fase en la que se consolida la mejora para que no se pierda con el tiempo o con el cambio de personal.

📈 7. Seguimiento y ciclo continuo

“Vale, ¿y ahora qué más se puede mejorar?”
Se hace un seguimiento periódico y se empieza de nuevo con otra necesidad de mejora. Así se mantiene viva la cultura de mejora continua.

💡 Bonus: Aplicación del Ciclo PDCA

Todo esto se puede resumir en el clásico ciclo PDCA (Plan - Do - Check - Act):

  • Plan: Planificamos la mejora.
  • Do: La implementamos.
  • Check: Verificamos resultados.
  • Act: Estabilizamos el cambio y buscamos nuevas mejoras.

🔧 Ejemplo práctico: Mejora continua aplicada al apagón del 28/04/2025

1. Identificación de la necesidad de mejora

¿Qué ha pasado?
El sistema eléctrico no fue capaz de mantener la estabilidad ante una perturbación y colapso. Se produjo un apagón generalizado. Esto evidenció fallos en:

  • El respaldo y distribución de las fuentes de generación y de los mecanismos de Control de Tensión.
  • La capacidad de respuesta de los mecanismos de protección automática.
  • La planificación y coordinación operativa.

➡️ Necesidad de mejora: Aumentar la resiliencia del sistema eléctrico ante eventos súbitos.

2. Análisis de la situación actual

¿Por qué ha pasado?
Se recopilaron los siguientes hechos:

  • Alta penetración de renovables no gestionables (80%).
  • Concentración de generación renovable (Eólica y Solar) en el sur y respaldo débil desde el norte (nucleares).
  • Varias centrales convencionales que tenían contratado el servicio de Control de Tensión es decir absorción de potencia reactiva para contrarrestar el aumento de tensión y evitar sobretensiones no lo hicieron, o lo hicieron de forma tardía e insuficiente
  • Fallo en una línea o una subestación crítica de transporte entre el norte y el sur que causo una perturbación que desestabilizó todo el sistema.
  • Protocolos de operación desfasados (no adaptados a este mix energético).
  • Falta de respuesta eficaz de los elementos de control (black start lento…).

Herramientas utilizadas:

  • Diagrama de Ishikawa.
  • Análisis de eventos.
  • Revisión de registros SCADA y protecciones.
  • 5 porques:

Los 5 porqués aplicados al apagón del 28 de abril

1. ¿Por qué ocurrió el apagón?

Porque una secuencia de perturbaciones eléctricas acabó provocando desconexiones sucesivas de generación y una pérdida de estabilidad del sistema.

No fue un único fallo aislado, sino una cadena de eventos que se fue agravando hasta que el sistema ya no pudo mantenerse equilibrado.

2. ¿Por qué esas perturbaciones acabaron en una desconexión en cascada?

Porque el sistema no consiguió contener a tiempo la evolución de la tensión ni coordinar suficientemente la respuesta de la generación conectada.

En una red eléctrica no basta con producir energía activa. También hay que controlar la tensión, gestionar la potencia reactiva y mantener márgenes suficientes para absorber perturbaciones rápidas.

3. ¿Por qué se desconectó tanta generación?

Porque algunas instalaciones respondieron mediante protecciones automáticas o reducciones rápidas de producción ante condiciones anómalas del sistema.

Eso no significa que toda la responsabilidad recaiga en una tecnología concreta. La cuestión de fondo es que cada instalación puede comportarse correctamente desde su propia protección local y, aun así, contribuir a un problema mayor si el conjunto del sistema no está bien coordinado.

4. ¿Por qué la red no pudo resistir mejor esas desconexiones?

Porque el sistema eléctrico actual es más complejo que el de hace años: hay más generación conectada mediante electrónica de potencia, más variabilidad, menor presencia relativa de generación síncrona en determinados momentos y mayor necesidad de control dinámico.

La red necesita más observabilidad, mejores consignas de tensión, respuesta más coordinada de la generación y recursos capaces de aportar estabilidad cuando las condiciones cambian muy rápido.

5. ¿Por qué se llegó a operar con esa vulnerabilidad?

Porque la transformación del sistema eléctrico ha avanzado más deprisa que la adaptación completa de algunos procedimientos, protecciones, mecanismos de coordinación y criterios operativos.

Conclusiones:

El apagón no puede explicarse diciendo simplemente que “fallaron las renovables” o que “falló una central”. Fue el resultado de una cadena de causas técnicas y operativas.

La lección principal es sencilla: una red eléctrica moderna no solo necesita energía limpia y barata; necesita estabilidad, control de tensión, potencia reactiva, coordinación, datos fiables y procedimientos adaptados a la realidad física del sistema. No basta con cambiar el mix de generación. También hay que actualizar cómo se planifica, cómo se opera, cómo se supervisa y cómo responde cada agente ante una perturbación.

3. Definición de objetivos

¿Qué queremos evitar o mejorar?

  • Reducir el riesgo de colapso por desconexión masiva de renovables.
  • Asegurar respaldo firme en la misma zona donde se genera.
  • Asegurar el control de tensión en todos los territorios.
  • Reaccionar más rápido ante fallos (protecciones, black start).
  • Actualizar los protocolos de operación y simulación.

Ejemplo de objetivos:

  • Digitalizar e Implementar mecanismos de sectorización por territorios que aislen el fallo antes de llegar al colapso total.
  • Refuerzo local con generación síncrona (no solo más renovables, sino mejor respaldadas).
  • Mayor operatividad de ciclos combinados en zonas vulnerables.
  • Construir almacenamientos de Batería en zonas próximas a la generación renovable.

4. Diseño e implementación de la mejora

¿Qué hacemos para mejorar?

  • Planificación de respaldo zonal: En Fase Contención, Más ciclos combinados en funcionamienyo en el sur, y más almacenamiento en los territorios de mas penetración de renovables, y luego que las renovables contribuyan al control dinamico de tensión.
  • Actualización de protocolos CNMC/REE para escenarios con más renovables.
  • Ensayos y simulaciones periódicas de fallos complejos.
  • Despliegue progresivo de tecnologías renovables que puedan dar estabilidad en la red (Almacenamiento, biogas, solar termica, eolica grid-forming etc...)
  • Refuerzo de líneas/nudos troncales entre zonas críticas (Sur – Centro – Norte).
  • Digitalización.

Actualmente ya se están tomando varias medidas urgentes y estructurales para evitar que se repita un apagón como el del 28 de abril en España. Aquí te resumo las principales acciones en marcha:

Medidas inmediatas:

  • Refuerzo de la inercia síncrona: Se están manteniendo operativos más ciclos combinados de gas en zonas críticas del sur y levante para aportar estabilidad local a la red.
  • Priorización de generación térmica en momentos clave, incluso si resulta más costosa, para evitar operar con niveles de inercia peligrosamente bajos.

Reformas normativas y operativas

  • Actualización urgente de los protocolos de protección y control de tensión (como el P.O. 7.11 y PO 7.04), que estaban desfasados desde los años 90. Se busca adaptarlos a un sistema dominado por renovables e inversores. Y mejorar robustez instalaciones y coordinacion defensas entre TSO, DSO, energéticas, consumidores y autoconsumidores.
  • Creación de un mercado de tensión para incentivar servicios de estabilidad de red, como el control de voltaje y frecuencia.

Medidas a medio/largo Plazo:

Inversión en almacenamiento y digitalización

  • Despliegue acelerado de baterías (BESS): Ya se han subastado 1,5 GW y se apunta a 22 GW para 2030, con prioridad en zonas vulnerables como Andalucía y Extremadura.
  • Digitalización de redes de transporte y distribución para detectar y aislar fallos más rápido, y mejorar la resiliencia general del sistema.
  • Compensadores sincronos y/o STATCOM en nudos criticos.
  • Mejora interconexiones con Europa.
  • Desdoblamiento y refuerzo de las lineas de la MAT entre el sur y el centro-norte para reducir las sobrecargas y sobretensiones debidas a la alta penetracion de renovables en estos territorios.

En resumen, el apagón ha sido un punto de inflexión: se están corrigiendo errores estructurales, modernizando normas y apostando por tecnologías que permitan una transición energética segura.

Pero debo recordarte que todavia no tenemos en informe oficial, por lo que , debes considerer este articulo solo como un primer borrador, en funcion de los resultados podremos conocer mejor las fortalzas y debilidades del sistema y priorizar mejor las acciones.

5. Medición y verificación

¿Funciona lo que hemos hecho?
Indicadores:

  • Tiempo de recuperación ante un fallo tipo.
  • Porcentaje de generación renovable gestionada.
  • Capacidad instalada de respaldo rápido (en pocos minutos).
  • Tiempos de respuesta del sistema ante simulacros.

Se hacen pruebas trimestrales y auditorías de estabilidad. Comparación con apagones anteriores o simulaciones previas.

6. Estandarización y documentación

Que no se nos olvide…

  • Documentación de protocolos actualizados.
  • Manuales de emergencia revisados.
  • Formación específica para los operadores del sistema.

7. Seguimiento y mejora continua

¿Y después qué?

  • Nueva revisión anual del mix energético y su impacto sobre estabilidad.
  • Seguimiento de implementación de nuevas tecnologías (almacenamiento, grid-forming…).
  • Establecer una cultura de aprendizaje tras eventos, como hacen en aviación.
  • Invigilandos

Lecciones aprendidas:

Lo que ocurrió no fue un fallo técnico aislado, fue el resultado de una planificación y operación que no evolucionó al ritmo del cambio energético.
Este tipo de apagón debe ser el punto de partida de un ciclo de mejora continua, no una anécdota olvidada.

Toni Carmona

Ingeniero Técnico Industrial con amplia experiencia como Responsable/Experto en Distribución Eléctrica. Especializado en gestión técnica, planificación de redes y Smart Grids. Interesado en divulgación técnica y en combinar conocimiento técnico y soft skills.

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