Técnica del Pensamiento Lateral para resolver problemas

El pensamiento lateral es una técnica para resolver problemas de forma creativa, alejándose de las soluciones tradicionales o lógicas. Se basa en cambiar la perspectiva y ver las cosas desde ángulos distintos.

El pensamiento lateral no es válido únicamente en el desarrollo profesional. En el día a día es una habilidad que nos da un plus, otra forma de abordar los retos diarios.

En los procesos de coaching personales, por ejemplo, uno de los mayores dificultades es conseguir entender cómo responde nuestra mente a lo que nos pasa y cambiar ese pensamiento automático «acción – reacción» por otro que sea una respuesta alternativa a nuestra percepción de la realidad.

Aquí van algunos ejemplos:

  1. Problema del ascensor: Un hombre bajito solo puede presionar el botón del piso más alto con un paraguas porque no alcanza. Solución creativa: usa el paraguas para llegar al botón.
  2. Los tres interruptores: Hay tres interruptores y una bombilla en otra habitación. Solo puedes entrar una vez. Enciende un interruptor, espera un rato, apágalo, enciende otro y entra; la bombilla encendida es el segundo interruptor, la caliente es el primero, y la apagada es el tercero.
  3. Un hombre vive en el décimo piso pero baja siempre en el ascensor hasta la planta baja. Sin embargo, cuando regresa, solo sube hasta el séptimo y luego usa las escaleras. ¿Por qué? Respuesta lateral: es una persona bajita y no alcanza el botón del décimo piso sin una ayuda como un paraguas.

El pensamiento lateral funciona desafiando las formas tradicionales de resolver problemas. En lugar de seguir una lógica secuencial (A lleva a B y B lleva a C), este enfoque busca soluciones que no son evidentes a primera vista. Implica cambiar de perspectiva, romper patrones establecidos y explorar caminos menos convencionales.

Así funciona:

  1. Redefinir el problema: Cambiar cómo entiendes el problema original.
  2. Generar alternativas: No quedarse con la primera solución que venga a la mente.
  3. Cuestionar supuestos: Identificar y desafiar las suposiciones que parecen obvias.
  4. Explorar lo ilógico: Considerar ideas que, en principio, podrían parecer irracionales o absurdas.

Ejemplo práctico:

Problema: Quieres cruzar un río pero no hay puente ni barco. Pensamiento lateral: Esperar a que se congele el río y cruzarlo andando.

Este método es útil cuando las soluciones lógicas o directas no son efectivas o viables.

Toni Carmona

Ingeniero Técnico Industrial con amplia experiencia como Responsable/Experto en Distribución Eléctrica. Especializado en gestión técnica, planificación de redes y Smart Grids. Interesado en divulgación técnica y en combinar conocimiento técnico y soft skills.

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