Aprender de los errores (3): El apagón del 28 de abril de 2025 — Lo que realmente nos enseñó

Cambia el chip: El error como aprendizaje

Hola Amigos,

Siempre me ha fascinado la historia del Titanic. Aquel barco gigantesco, técnicamente avanzado para su época, vendido como “insumergible”… que acabó hundiéndose no por un único fallo, sino por una cadena de decisiones: exceso de confianza, velocidad inapropiada, mala gestión del riesgo, falta de información y, sobre todo, incapacidad de reaccionar a tiempo cuando ya era evidente que algo no iba bien.

Pues el apagón eléctrico del 28 de abril de 2025 en España me recordó precisamente eso:
un sistema enorme, complejo, aparentemente robusto… pero que llevaba tiempo navegando demasiado rápido en aguas llenas de señales que nadie quiso interpretar.

Aquel día, como muchos, estaba trabajando tranquilamente. Y, de repente: silencio. Equipos parados, sin semáforos y con caos en las calles, teléfonos mudos. Un país entero deteniéndose en seco, igual que el Titanic cuando el casco empezó a ceder. El apagón no fue “un iceberg”. Fue la suma de pequeñas grietas que, juntas, rompieron el sistema.

Y como pasa con cualquier desastre —marítimo, eléctrico o personal— lo importante no es recrearse en la tragedia, sino analizar, entender y aprender. De eso va este texto: de intentar que, la próxima vez, no volvamos a chocar contra el mismo iceberg.

Aprender de los errores no es opcional: equivocarse forma parte del proceso de avanzar y mejorar. Nuestra formación como ingenieros nos entrena precisamente para eso: analizar problemas, entender sus causas y proponer soluciones. Y esa filosofía de lecciones aprendidas es la que os quiero trasladar.

Aquí te comparto, como ejemplo de este tipo de análisis, una interpretación de lo que ocurrió antes, durante y después del apagón, vista con esas gafas: las de quien no busca culpables, sino aprendizajes.

Resumen de los hechos clave

Colapso eléctrico total

A las 12:33h se produjo un cero eléctrico en la Península. En segundos, el sistema perdió unos 15.000 megavatios de generación y se desconectó del resto de Europa.

Duración e impacto

Más de 50 millones de personas sin suministro. Algunas zonas recuperaron la luz en una hora; otras tardaron más de 20. Tráfico paralizado, trenes detenidos, ascensores bloqueados, redes móviles saturadas y, lo más dramático: sin corriente no podíamos ni ver nuestras series de Netflix favoritas. ¿Qué se suponía que íbamos a hacer ese día?

Causas técnicas

No fue un ciberataque. El origen, según las fuentes oficiales, fue una sobretensión descontrolada, amplificada por oscilaciones mal amortiguadas mediante unas "maniobras" que, siendo habituales, esta vez no se gestionaron con la finura necesaria: se resolvió un problema, pero se agravó otro. A esto se sumaron recursos de regulación de tensión claramente insuficientes, que tampoco estuvieron a la altura, y demasiado lentos frente a unas protecciones de seguridad que actuaron tan rápido que, en lugar de dar tiempo a que los recursos de control pudieran estabilizar la red, estas protecciones provocaron una cascada de desconexiones - inadecuadas segun REE- y no coordinadas, reduciendo aún más la capacidad de soporte de tensión y acelerando la pérdida de generación hasta conducir al sistema al cero eléctrico.

Versiones oficiales y del sector

  • Ministerio para la Transición Ecológica (informe del Gobierno): fallo sistémico, tensión inestable desde días previos, falta de anticipación.
  • Red Eléctrica de España (operador del sistema): evento súbito, acusación de incumplimientos técnicos en algunas plantas, tanto de control de tensión como de desconexiones de protección inadecuadas.
  • Grandes eléctricas (AELEC): queja por falta de comunicación y transparencia del operador y programación de respaldo insuficiente.
  • ENTSO-E (operadores europeos) y expertos: el problema no eran las renovables en sí, sino la falta de servicios de control de tensión adaptados a la red moderna.

Medidas posteriores

  • Actualización del procedimiento de control de tensión (P.O. 7.4).
  • Mayor supervisión técnica a generadores y operadores.
  • Impulso al almacenamiento, la respuesta activa de la demanda y las interconexiones.
  • Cambios integrados en la planificación eléctrica 2025–2030 con foco en resiliencia.

Errores y Lecciones

1. Control de tensión y estabilidad

Error:
Mínimos generadores síncronos en servicio, que aquel día - según algunas fuentes - no fueron capaces de regular la tensión de forma más rápida y dinámica, sumado al hecho de varias centrales paradas por mantenimiento y, además, una unidad clave indisponible desde el día anterior sin sustitución.

Lección:
Sin suficiente capacidad de regulación de tensión, la red es un barco sin timón. Por eso hay que habilitar a que todas las tecnologías deban aportar estabilidad en la medida de sus capacidades, y no solo las centrales tradicionales.

2. Planificación preventiva y márgenes de seguridad

Error:
Exceso de confianza y operación al límite. Se habla de que se priorizó la eficiencia económica sobre el margen de respaldo técnico.

Lección:
En la ingeniería y en el mar:
si navegas muy justo, cualquier ola te tumba.

2. Maniobras "manuales" que resultaron contraproducentes

Error:
Unas maniobras manuales para corregir incidentes previos solucionaron la situación en un primer momento, pero provocaron un efecto colateral no deseado: subieron aún más la tensión y llevaron el sistema al límite, dejando sin margen a la maquinaria de regulación semianalógica, que no fue lo suficientemente rápida para adaptarse a las rampas bruscas de los inversores con tecnología digital.

Lección:
Es necesaria una reflexión profunda, adaptación y entrenamiento de los operadores para el nuevo mix. Vamos, que toca reeducarse.

Mientras tanto, no nos ha quedado otra que adoptar soluciones, de momento provisionales, para suavizar las rampas de tensión.

3. Normativa y coordinación entre agentes

Error:
Protecciones pensadas para otro mix sin tantas renovables, equipos de tecnologías diversas y que —según los informes oficiales— no respondieron adecuadamente a las consignas, y una coordinación de datos entre operador y empresas que debería haber sido mucho más fluida y dinámica.

Lección:
Un sistema eléctrico solo funciona si todos cumplen las reglas y comparten información sin reservas.
También hace falta mucha más concreción y una unificación real de criterios para que todos los equipos de control y protección estén perfectamente coordinados.

4. Preparación ante emergencias

Error:
La recuperación eléctrica no fue precisamente rápida, aunque algunos digan que sí “para lo que podría haber sido”. El problema es que los respaldos autónomos actuales (como baterías o grupos electrógenos) no están pensados para más de dos a cuatro horas y, mientras tanto, la infraestructura urbana quedó expuesta: semáforos fuera de servicio, telecomunicaciones inestables y un transporte con respaldo insuficiente o limitado. Todo esto, teniendo en cuenta que en algunos lugares estuvieron más de 20 horas sin luz.

Lección:
La electricidad puede fallar, pero la sociedad no debería caer con ella. Necesitamos más redundancia y más simulacros: los equipos de emergencia tienen la autonomía que tienen —difícilmente pasan de 4 horas— y ese día se llegó a quintuplicar esos tiempos.

5. Adaptación tecnológica al nuevo mix

Error:
La repotenciación de la red evolucionó más despacio que la generación renovable. Los análisis posteriores dejaron claro que faltaban herramientas modernas de estabilidad: almacenamiento, electrónica de potencia avanzada y una sensorización mucho más dinámica.

Entre ellas, las Unidades de Medida Fasorial (PMUs), sensores que captan el estado de la red decenas de veces por segundo y permiten ver oscilaciones invisibles para los sistemas clásicos.

Lección:
Si el sistema cambia, las herramientas tienen que evolucionar igual de rápido. La falta de ayudas económicas, los presupuestos ajustados y unas tasas de retribución "bajas" no ayudan precisamente.

6. Transparencia y cultura de aprendizaje

Error:
Dudas, versiones cruzadas, discursos politizados y reticencia a compartir datos.

Lección:
No se arregla un error escondiéndolo bajo la alfombra. La red mejora con transparencia, autocrítica y cooperación real.

7. Visión estructural a largo plazo

Error:
El apagón no fue un iceberg aislado: ya había avisos desde 2024.
Faltaba flexibilidad, almacenamiento y planificación plenamente adaptada al sistema renovable que se estaba construyendo.

Lección:
La resiliencia se diseña con años de antelación, no en medio de la tormenta.

Reflexión final

El Titanic no se hundió por un solo golpe: se hundió por la suma de fallos humanos, técnicos, decisiones erróneas y una confianza excesiva en que “nada puede pasar”.
El apagón del 28 de abril de 2025 fue exactamente eso: un recordatorio de que los sistemas complejos fallan cuando se encadenan los descuidos (aunque algunos prefieran hablar de “causas multifactoriales”).

En ingeniería —y en la vida— lo importante no es evitar todos los errores.
Lo importante es ver los icebergs a tiempo, corregir el rumbo y aprender de cada impacto.


Nota:

Este es un artículo de opinión enfocado a compartir con vosotros la importancia de Aprender De Los Errores. No pretende ser un informe técnico oficial ni “oficialista” de lo que pasó. Está basado en mi interpretación de los hechos a partir de mi experiencia profesional. De hecho, hay muchos datos que no se han hecho públicos y siguen abiertas demasiadas preguntas.

Esta interpretación de lo que pasó —o pudo haber pasado— se apoya, por un lado, en las preguntas y críticas planteadas por la Comisión del Apagón y en las principales medidas que se han adoptado hasta ahora (de donde extraigo las posibles “lecciones”); y, por otro, en el contraste de todo ello con los informes oficiales disponibles y no confidenciales, que permiten identificar los, llamémosles, “errores”.

A partir de ahí, aplicando un poco de análisis inverso y pensamiento crítico para separar el grano de la paja y encajar todo en un puzle más sencillo, le he dado un enfoque más literario y divulgativo, en clave de “aprender de los errores”, como metodología y ejemplo de análisis orientado a la calidad y a la mejora continua.

Y, enlazando con esa forma sencilla de mirar las cosas, también he tenido presente algo muy parecido a la navaja de Ockham, ese principio que dice que, cuando hay varias explicaciones posibles para un mismo evento, la más probable suele ser la más simple, la que requiere menos suposiciones y menos artificios. En ingeniería, y especialmente en el análisis de incidentes, esta regla funciona casi siempre: antes de imaginar causas extraordinarias, conviene revisar lo básico, lo que ya sabemos que suele fallar.

Al final, como decía mi abuelo, si es blanco y viene en botella, será leche.

Y con esa combinación de sentido común, experiencia y pensamiento crítico es como he intentado ordenar este rompecabezas.

Referencias

  • Informes del Comité del apagón (Ministerio para la Transición Ecológica, 2025).
  • Informe técnico del operador del sistema (Red Eléctrica de España).
  • Documentación técnica de AELEC.
  • Procedimiento de operación 7.4 (control de tensión), actualizado en 2025.
  • Declaraciones de ENTSO-E y expertos del sector.
  • Cobertura técnica de medios especializados y RTVE.

Toni Carmona

Ingeniero Técnico Industrial con amplia experiencia como Responsable/Experto en Distribución Eléctrica. Especializado en gestión técnica, planificación de redes y Smart Grids. Interesado en divulgación técnica y en combinar conocimiento técnico y soft skills.

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